A veces pensamos que ser cristiano es difícil. Pero hay lugares donde lo es mucho más que en otros, como en Asia. Aquí el cristianismo es una minoría y, como otras minorías religiosas, sufre a menudo persecuciones. Pidamos para que todas las religiones, también las minoritarias, encuentren la libertad que a veces hoy no tienen en el continente asiático.
“En el variado mundo cultural de Asia la Iglesia afronta muchos retos y su tarea resulta aún más difícil por el hecho de que constituye una minoría.
Estos retos son compartidos con otras tradiciones religiosas minoritarias a las que nos une un deseo de sabiduría, verdad y santidad.
Cuando pensamos en el sufrimiento de los que son perseguidos por su religión, vamos espontáneamente más allá de las distinciones de rito o de confesión: nos ponemos del lado de los hombres y mujeres que luchan por no renunciar a su identidad religiosa.
Pidamos por todos ellos para que, en los países asiáticos, los cristianos, como también las otras minorías religiosas, puedan vivir su fe con toda libertad.”
El Vídeo del Papa – Febrero 2018
Cerrar los ojos ante la corrupción que nos invade no sirve de nada. Si queremos acabar con ella, con esa corrupción que causa tanto daño en el mundo, mirémosle a la cara y hablemos claro, como hace el Papa Francisco.
“¿Qué hay en la raíz de la esclavitud, del desempleo, del abandono de los bienes comunes y la naturaleza? La corrupción, un proceso de muerte que nutre la cultura de la muerte.
Porque el afán de poder y de tener no conoce límites.
La corrupción no se combate con el silencio.
Debemos hablar de ella, denunciar sus males, comprenderla para poder mostrar la voluntad de hacer valer la misericordia sobre la mezquindad, la belleza sobre la nada.
Pidamos juntos para que aquellos que tienen un poder material, político o espiritual no se dejen dominar por la corrupción.”