Al servicio de la familia
y la santidad de la vida

lunes, 23 de mayo de 2016

LAS MANOS DE MI MADRE

(En el mes de María)


Un joven fue a solicitar un puesto gerencial en una empresa grande. Pasó la entrevista inicial y ahora iba a conocer al director para la entrevista final. El director vio en su CV sus logros académicos y eran excelentes. Y le preguntó: " ¿Recibió alguna beca en la escuela?" el joven respondió "no".
"¿Fue tu padre quien pagó tu colegiatura? "
" Mi padre murió cuando yo tenía un año de edad, fue mi madre la que pagó. "-respondió.
"¿Dónde trabaja tu madre? "
"Mi madre trabajaba lavando ropa."
El director pidió al joven que le mostrara sus manos . El joven mostró un par de manos suaves y perfectas.
"¿Alguna vez has ayudado a tu madre a lavar la ropa? "
"Nunca, mi madre siempre quiso que estudiara y leyera más libros. Además, mi madre puede lavar la ropa más rápido que yo.
El director dijo: "Tengo una petición: cuando vayas a casa hoy, ve y lava las manos de tu madre, y luego ven a verme mañana por la mañana."
El joven sintió que su oportunidad de conseguir el trabajo era alta. Cuando regresó a su casa le pidió a su madre que le permitiera lavar sus manos. Su madre se sintió extraña, feliz pero con sentimientos encontrados y mostró sus manos a su hijo.
El joven lavó las manos de su madre poco a poco. Rodó una lágrima al hacerlo. Era la primera vez que se daba cuenta de que las manos de su madre estaban tan arrugadas y tenían tantos moretones. Algunos hematomas eran tan dolorosos que su madre se estremeció cuando él la tocó.
Esta fue la primera vez que el joven se dio cuenta de lo que significaban este par de manos que lavaban la ropa todos los días para poder pagar su colegiatura. Los moretones en las manos de la madre eran el precio que tuvo que pagar por su educación, sus actividades de la escuela y su futuro.
Después de limpiar las manos de su madre, el joven se puso a lavar en silencio toda la ropa que faltaba.
Esa noche, madre e hijo hablaron durante un largo tiempo.
A la mañana siguiente, el joven fue a la oficina del director.
El director se dio cuenta de las lágrimas en los ojos del joven cuando le preguntó: "¿Puedes decirme qué has hecho y aprendido ayer en tu casa?"
El joven respondió: "lavé las manos de mi madre y también terminé de lavar toda la ropa que quedaba"
"Ahora sé lo que es apreciar, reconocer. Sin mi madre, yo no sería quien soy hoy. Al ayudar a mi madre ahora me doy cuenta de lo difícil y duro que es conseguir hacer algo por mi cuenta. He llegado a apreciar la importancia y el valor de ayudar a la familia.
El director dijo: "Esto es lo que yo busco en un gerente. Quiero contratar a una persona que pueda apreciar la ayuda de los demás, una persona que conoce los sufrimientos de los demás para hacer las cosas, y una persona que no ponga el dinero como su única meta en la vida". "Estás contratado".
Un niño que ha sido protegido y habitualmente se le ha dado lo que él quiere, desarrolla una "mentalidad de tengo derecho" y siempre se pone a sí mismo en primer lugar. Ignoraría los esfuerzos de sus padres. Si somos este tipo de padres protectores ¿realmente estamos demostrando el amor o estamos destruyendo a nuestros hijos?
Puedes dar a tu hijo una casa grande, buena comida, clases de piano, ver en una gran pantalla de televisión. Pero cuando estás cortando el césped, por favor que también lo experimente. Después de comer que lave sus platos junto con sus hermanos y hermanas. No es porque no tengas dinero para contratar quien lo haga, es porque quieres amarlos de la manera correcta. No importa cuán rico seas, lo que quieres es que entienda. Un día tu pelo tendrá canas, igual que la madre de ese joven. Lo más importante es que tu hijo aprenda a apreciar el esfuerzo y tenga la experiencia de la dificultad y aprenda la habilidad de trabajar con los demás para hacer las cosas." ¡Cuídate!


domingo, 22 de mayo de 2016

DOMINGO DE LA SANTÍSIMA TRINIDAD, CICLO C
El Misterio de la Santísima Trinidad no es ilógico, ni absurdo; es más bien superior a la razón, porque así quiso manifestarse Dios y así lo creemos y celebramos.



domingo, 8 de mayo de 2016

MAYO MES DE MARIA

La Violencia Y El Feminicidio No Son De Dios


El mes de mayo está dedicado a maría, la madre del Señor. Ella es la bendita entre todas las mujeres, porque, renunciando a todo proyecto personal, entró en la historia de la salvación como aquella que posibilitó la encarnación del Verbo. Esta acción dignificó la vida de todas las mujeres, en todas sus dimensiones para siempre, y abrió el camino para que ellas tengan una misión clara en la Iglesia y en el mundo.
Dios, en María, dignificó integralmente a cada mujer en la historia y esto va más allá de lo intelectual, moral o social, pues la pequeña esclava del Señor fue exaltada progresivamente por él. Esto contrasta con el vía crucis degradante que llevan miles de mujeres sobre la tierra que son madres, esposas o pareja, hijas, vecinas de los barrios… Ellas sufren a causa de la violencia, de la degradación moral, exclusión, la pobreza.
Aseguró el diario “El Comercio”, el 26 de agosto del 2015, al difundir unas estadísticas de la Organización Mundial de la Salud, que “cuatro de diez peruanas ha sufrido alguna vez violencia por parte de su pareja o de la familia”. Y que de todos los casos, el 37% se dan en Lima, el 7% en Arequipa, el 6% en Junín y el 5% en Puno. Este flagelo social llamado violencia contra la mujer y feminicidio es contrario al plan de Dios.
La amorosa ternura con que Dios ha matado a María y el amor con que la respetó José, su esposo, son los paradigmas  sublimes y fuente de trascendencia para ponerle alma a los reclamos y la lucha de las mujeres por ganar en dignidad y humanidad. A la vez, son la inspiración para que el Estado intervenga en leyes, salud y educación, de modo que, las denuncias hechas en público, permeen los muros de los hogares violentos y asesinos.

P. Fernando Teseyra, ssp