El Papa nos recuerda que en nuestro mundo hay muchas personas que viven agobiadas, en situación de pobreza, son refugiados o están marginados por la sociedad.
En este mes se da un contraste entre las piadosas
manifestaciones de devoción al Señor de los Milagros y los coloridos desfiles
infantiles y hasta juveniles en la noche de Halloween. Culturalmente, hay un conflicto
entre las más sentidas loas a la canción criolla y a sus más representativos
compositores y la reproducción extranjerizante, que desde hace tres décadas
aproximadamente vienen coloreando las calles de Lima con trajes y maquillajes,
cada vez más fantasmagóricos, emulando personajes terroríficos del cine o de la
literatura sajona.
Se ha desatado un debate aparentemente irresuelto entre
estos fenómenos, entre el acervo tradicional e histórico de la nación y el que
es fruto de un acrítico traslado cultural ajeno y con objetivos comerciales
claros, que se disfraza a su vez de alegría y entretención para los niños, que
por su parte tiranizan los bolsillos de su padres que dócilmente los contentan
sin percatarse de que les están desgastando la identidad peruana. Así discuten
los defensores y detractores de Halloween, que válidamente arguyen sus puntos
de vista.
Dentro de la Iglesia y de las confesiones cristianas existen
quienes quieren reemplazar el ancestral culto irlandés a los muertos devenido
en patéticos atavíos por disfraces de santos y ángeles, para alejar al demonio
que se filtraría con ellos. Pero más bien lo que se debería exorcizar es la
mentalidad consumista que esclaviza a las personas en esta y otras fechas, como
la sentida Navidad y san Valentín. Y por otro lado, se debería trazar un serio
plan nacional de educación sistémica en los valores culturales propios del
país.
Si no se ama en profundidad al Perú y no se fomenta integralmente
la identidad propia de la nación, nunca se pondrá fin a estos conflictos
culturales y religiosos. Un cambio radical
es deshacerse de la vergüenza de reconocerse peruanos ante el mundo, y sentir
el orgullo del pasado inca, africano y chino, de la producción cultual de la
colonia y de los actuales avances sociales, artísticos, económicos que ponen al
país en un lugar destacado dentro del desarrollo de las naciones de América
Latina.
P. Fernando Teseyra, ssp
INTENCIONES DEL PAPA PARA EL MES DE OCTUBRE
INTENCIÓN
UNIVERSAL
La
intención universal del apostolado de la oración del Santo Padre para el mes de
octubre es:
“Para
que los periodistas, en el ejercicio de su profesión, estén siempre motivados
por el respeto a la verdad y un fuerte sentido ético”.
INTENCIÓN POR
LA EVANGELIZACIÓN
Su
intención evangelizadora es:
“Para
que la Jornada Mundial de las Misiones renueve en todas las comunidades
cristianas la alegría y la responsabilidad de anunciar el Evangelio”.
La iglesia propones celebrar el día de la familia el segundo domingo de setiembre. En forma brillante el papa Francisco hizo un estudio bíblico sobre la realidad de la familia en la reciente exhortación postsinodal "Amoris laetitia". Desde acá, para insuflar un espíritu renovador a las familias en este mes de la Biblia, se destacan pasajes del documento sobre los cuales volvemos la mirada de la fe y esperanza, para que sean luz para las familias peruanas.
Luz para los padres e hijos: "La pareja que ama y genera la vida es la verdadera «escultura» viviente -no aquella de piedra y oro que el Decálogo prohíbe-, capaz de manifestar al Dios creador y salvador. Por eso el amor fecundo llega a ser el símbolo de las realidades íntimas de Dios" (n. 11). Los hijos son "un signo de plenitud de la familia en la continuidad de la misma historia de salvación, de generación en generación" (n. 14).
Ilumine el dolor: "Un sendero de sufrimiento y de sangre atraviesa muchas páginas de la Biblia[...] La Palabra de Dios no se muestra como una secuencia de tesis abstractas, sino como una compañera de viaje también para las familias que están en crisis o en medio de algún dolor, y les muestra la meta del camino, cuando Dios «enjugará las lágrimas de sus ojos. Ya no habrá muerte, ni luto, ni llanto, ni dolor» (Ap 21,4)" (nn. 21-22)
Dé luz a la realidad laboral: "El trabajo hace posible... el desarrollo de la sociedad, el sostenimiento de la familia y también su estabilidad y su fecundidad [...] Dicho esto, se comprende que la desocupación y la precariedad laboral se transformen en sufrimiento [...] Es lo que la sociedad está viviendo trágicamente en muchos países, y esta ausencia de fuentes de trabajo afecta de diferentes maneras a la serenidad de las familias. (nn. 24-25).
Encienda la llama de la ternura: "En el horizonte del amor, central en la experiencia cristiana del matrimonio y de la familia, se destaca también otra virtud, algo ignorada en estos tiempos de relaciones frenéticas y superficiales: la ternura [...] Contemplamos la familia que la Palabra de Dios confía en las manos del varón, de la mujer y de los hijos para que conformen una comunión de personas que sea imagen" de la trinidad (nn 28-29).
P. Fernando Teseyra, ssp
INTENCIONES DEL PAPA PARA EL MES DE SETIEMBRE
Universal Para una sociedad más humana.
Para que cada uno contribuya al bien común y a la construcción de una sociedad que ponga al centro la persona humana.
Por la Evangelización La misión evangelizadora de los cristianos.
Para que los cristianos, participando en los Sacramentos y meditando la Sagrada Escritura lleguen a ser siempre mas conscientes de su misión evangelizadora.
Un dato curioso que pasa desapercibido
en muchas personas es que el 13 de este mes es el día nacional de la salud y el
buen trato al paciente. Es interesante entrar a considerar que significa esta
fecha, ya que hay diagnósticos sociales que indican que la salud en el país aún
pasa por situaciones de injusticia. Asimismo, reconocer que el paciente es una persona
sufriente y requiere tratos humanitarios integrales.
En un artículo, el doctor Carlos
Bardález del Águila, médico de la Universidad Peruana Cayetano Heredia,
reconoce que “la situación de la salud del Perú es muy heterogénea, existiendo grandes
diferencias relacionadas con el nivel de pobreza. Las desigualdades sociales,
las malas condiciones de vida y el escaso acceso a servicios explican las
enormes brechas que existen entre la población urbana y la rural”.
También constata que “el Perú
presenta una situación de mosaico epidemiológico donde coexisten las
enfermedades transmisibles como la malaria, el dengue y la fiebre amarilla, que
has resurgido en las últimas cuatro décadas, con el incremento de las
enfermedades no transmisibles como los accidentes, violencias, el cáncer, la
diabetes y la hipertensión arterial. En las dos últimas décadas se ha sumado la
epidemia del VIH/SIDA”.
Se aprecia, entonces un panorama
general que tiene rostros humanos concretos que reclaman, entre otras cosas,
incentivos para generar beneficios de salud, especialmente para los más pobres,
en los hospitales rurales y abastecer las zonas de epidemias con presupuestos y
materiales necesarios. Y, a los cristianos exige desarrollar la pastoral de la
salud, donde el hermano enfermo sea socorrido con los sacramentos y una
pastoral directa.